miércoles, 20 de enero de 2016

enriqueta

La mujer como heroína
ENRIQUETA


Enriqueta Contreras, granadina, bellísima, hija de un albañil. Con 14 años el pintor inglés Apperley (George Owen Wynne Apperley, 1884-1960), se enamora de ella, convirtiéndola en su musa modelo y esposa más tarde. Apperley estuvo casado antes, pero, seducido por el  Mediterráneo, se traslada a España,  y a partir de 1916 se queda en Granada hasta 1932, y se traslada a Tánger. temeroso por sus ideas políticas, y es ya después de nuestra contienda cuando acude con frecuencia a su estudio de la Placeta de S. Nicolás. Málaga lo nombra, en 1951,  Académico de Honor de S. Telmo, a raíz de su exposición en la Sociedad Económica de Amigos del País. Enriqueta es su inspiración y la inmortalizará en numerosos cuadros y desnudos no exentos de sensualidad, en muchos de ellos bajo el austero aspecto de vírgenes, santas y enlutadas en mantillas. Algunas de sus obras nos recuerdan la estética pictórica del cordobés Julio Romero de Torres.  La mujer granadina y la Granada moruna y gitana, de calles y paisajes, impregnó la obra pictórica de este gran pintor romántico. Pero Enriqueta, aquella chavala que, asomada a su portal de Cuesta de Gomérez, veía, a menudo, al pintor bajar desde la Puerta de las Granadas, hizo cautivar su talento pictórico para el resto de su vida, haciéndola compañera y modelo excelsa.  


jueves, 7 de enero de 2016

Victoria de Inglaterra

Victoria de Inglaterra



 La mujer como heroína                                                 

                                                        Victoria 


Alejandrina Victoria de Hannover, la mujer más poderosa del siglo XIX, sobrina y heredera de Guillermo IV. Nació en Kensington en Mayo de 1819, su lengua materna era el alemán. Se enamoró perdidamente, a los 17 años, de su primo Alberto, hijo del duque de Sajonia. Se la coronó en Westminster en Junio del 1838 y se casó con Alberto en febrero de 1840 y no pegó ojo en toda la noche de bodas, arrebatadora velada de pasión, según cuenta ella misma. Tuvo nueve hijos, tres de ellos portadores de hemofilia. Alberto, el rey en la sombra, murió de fiebres tifoideas en diciembre de 1861, dejándola viuda con solo 42 años. Fue una viuda inconsolable y en solo 4 años, su melancolía y dolor, hacen que su físico se deteriore resaltando ya su figura oronda y de ojos saltones que muestran sus estatuas y fotos conservadas. Es John Brown, rudo escocés sirviente, el que se convierte en su acompañante y el que alivió su soledad hasta 1883, cuando muere víctima del alcohol, con solo 56 años. Partidaria de los whigs y contraria a los tories, y pese a ello se negó aceptar el sufragio femenino. En sus últimos años su admiración por la India es patente, siendo acompañada, con frecuencia, por las calles de Londres por una escolta de jinetes bengalíes. Coincidiendo con su jubileo, la soberana contrató a un joven bengalí, Abdul Karim que se convierte en su confidente y amigo y finalmente, en su secretario privado. Victoria muere el 22 de enero de 1901, reuniéndose con el hombre que amó hasta la locura, su querido Alberto. Su nieta preferida, Alejandra Romanov, emperatriz de Rusia no pudo asistir. Era la abuela de Europa, la más longeva, 81 años, solo superada por la actual Isabel II (89 años).

sábado, 2 de enero de 2016

(Lady) Macbeth. Shakespeare

La mujer como heroína
Lady Macbeth

Lady Macbeth. From The Stratford Gallery by Henrietta Palmer
Lady Macbeth, no sabemos su nombre en la obra de Shakespeare, solo que era la esposa de Macbeth, noble escocés y valeroso militar al que unas brujas le auguran un destino real. Lady Macbeth sabedora de esta predicción, instiga de forma fría y sin piedad a su esposo para que asesine al rey Duncan y a todos los que le estorban para llegar al trono. Ella es el cerebro frío y despiadado de estas acciones malévolas de Macbeth, y tan obsesiva es su conducta fustigando a su marido para cometer estas fechorías que, al final, la conduce a la neurosis, viendo de continuo manchas de sangre impresas en sus manos, lo cual la precipitan inevitablemente al suicidio.
El tema de esta obra es la ambición desmedida y Lady Macbeth es una de los personajes más complejos en la obra del dramaturgo inglés por retratarla, lejos del personaje femenino dulce y pasivo, como prototipo que lamenta no ser hombre para ejecutar ella misma su plan sangriento.
Sarah Siddons as Lady Macbeth and John Phillip Kemble as Macbeth. 1786 painting by Thomas Beach.

viernes, 11 de diciembre de 2015

Santa Rita, Cascia



La mujer como heroína




RITA



Rita, Margherita Lotti, (1381-1457), italiana, monja agustina, santa y patrona de lo imposible y, en especial de los problemas entre cónyuges. Casada a los 14 años con un hombre pendenciero que acabó muerto por sus enemigos en una emboscada. Rita tuvo mellizos que murieron jóvenes, lo cual facilitó su entrada en el convento a los 36 años. Su vida ejemplar dedicada a Dios y su entrega al pueblo la han relacionado con varias leyendas y símbolos que portan su icono. Una pequeña astilla sobresale de su frente en su efigie como símbolo de la corona de espinas que Cristo le entregó como estigma divino que llevó y sufrió hasta su muerte. Otro símbolo son las rosas, que florecen en invierno, lo imposible, como prueba del amor de Cristo hacia ella. Y las abejas blancas que rodearon su cuna después de su bautismo. Doscientos años después de su muerte, estas abejas blancas salen en Semana Santa y permanecen en los muros del monasterio hasta el 22 de Mayo, festividad de Santa Rita. La devoción a sus restos, los milagros que le atribuyen y los casos imposibles que resuelve, hacen que sea una santa muy visitada y venerada en su monasterio de Cascia, como lo son las imágenes de la santa en todas las iglesias de agustinos del mundo, completamente cubiertas de exvotos y velas. Y doy fe como monaguillo que fui de una de estas iglesias y buenas propinas que recibí por encender velas que ponía en el mejor sitio de su altar.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Alejandra Romanov, zarina



La mujer como heroína

ALEJANDRA
La última zarina, Alejandra Romanov, cruelmente abatida a los 46 años, junto a su esposo, el zar Nicolás II, y sus cinco hijos, cuatro chicas y un chico, por un comando bolchevique, en Junio de 1918, en Ekaterimburgo, a 1.800m kms. de Moscú. Así de simple.

       Alejandra, alemana de nacimiento e inglesa de educación, se dedicó en cuerpo y alma a Rusia desde su coronación, aunque gran parte del pueblo ruso no lo juzgara así. Hermosa en su coronación, los partos y su naturaleza hipocondríaca la ajaron pronto. Para curar a su hijo, Alexis, hemofílico, desahuciado por la medicina de la época, cayó en manos de santones, y en especial en el monje Rasputín, que la alejaron de la realidad de la medicina y de los hospitales que atendía siempre con gran entrega. Su abuela Victoria de Inglaterra era su ejemplo que no supo realizar en su país al no ser entendida por un pueblo con enormes carencias para sobrevivir. La Revolución de Octubre acabó con su reinado y su familia cuando el zar fue depuesto y deportado, y finalmente masacrados sin ningún miramiento. 
     Tras la caída del régimen soviético, desde 1998 los restos de la familia reposan en la Catedral de San Pedro y San Pablo de San Petersburgo.

                                            

lunes, 30 de noviembre de 2015

Eugenia de Montijo

La mujer como heroína
EUGENIA


Eugenia de Montijo (Granada, 1826-Madrid, 1920), emperatriz consorte de Francia como esposa de Napoleón III. Se casó con 27 años, él era 20 años mayor que ella. Antes, con 18 años, se enamoró, pero fue traicionada en sus sentimientos, por lo que pensó seriamente en consagrarse a Dios. Coronado emperador, Luis Napoleón escogió a esta granadina como esposa, la cual hacía tiempo que vivía con su madre en París y era ya una bella y espléndida mujer. En el recorrido la pareja ocupó la misma carroza que llevó a Napoleón y Josefina a Nôtre-Dame. 
Cuando el pueblo francés derrocó y encarceló a su emperador en 1870, Eugenia tuvo que abandonar Francia y trasladarse a Inglaterra. Su hijo, educado en Inglaterra, moriría en Africa en la entonces  Zululandia, con solo 23 años. Ya anciana, añorando el sol de su tierra, se traslada a Madrid dónde fue operada por el doctor Barraquer, pero el pueblo conserva su pasado en la copla, en donde Eugenia de Montijo deja el Darro por el Sena en la voz y letra de tonadilleras. Años más tarde, la cinta “Violetas Imperiales” (1952) se rueda en Granada, con algunas escenas sobre un puente que se eleva sobre el río que fluye por la Carrera del Darro de Granada, y la gitana Violeta  le augura a una joven Eugenia su futuro como reina o emperatriz.. .
Eugenia (Franz Xaver Winterhalter)

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Cathy y Heathcliff


La mujer como heroína

       CATHERINE

Cathy Earnshaw, creación literaria de Emily Brontë, en “Cumbres Borrascosas”. Muere a los 19 años, dos horas después de nacer su hija, Cathy Linton,  sin  conciencia ya para recordar a Heathcliff, su amor vivencial, ni a su gris marido, Edgar. Debilitada por su embarazo y con su esfuerzo febril de amor, desmesurado, del  día anterior, hacia el “expósito” Heathcliff, la dejan sin fuerzas para seguir viviendo. Su infancia y juventud la vivió con Heathcliff, el cual le dio vida, alegría y amor pleno en la mansión de los Earnshaw y correteando por los inmensos páramos que rodeaban la propiedad. Una vida salvaje, sin freno, desprovista de ataduras sociales que acabó cuando llegó a ser mujer. Entonces tuvo que amoldarse a su rango social y casarse con Edgar Linton, primogénito del vecino rico de los páramos. Se arrepintió de su decisión el resto de los años que le quedaron. Arrastró su remordimiento, amor y melancolía hasta el final. Su muerte le vino porque su mente y cuerpo se deterioraron hasta el paroxismo y quedar exangüe. Una historia de amor
traumática de la Inglaterra de mediados del XIX de una genial novelista y poeta, Emily Brontë.